martes, 19 de mayo de 2009

Poesías de la Luna





La Luna......... siempre exquisita, melancólica, taciturna, romántica ... siempre envuelta en belleza.........como la noche.





Luna de cristal

Una luna blanca brillante y blanda que vive en el agua, posada en un ancla, sal del agua luna del mar, que el tesoro te esperará.
Tu corona de oro, tu collar de plata, pero sobre todo tu corazón de cristal, la luna del mar se mira en el agua con su brillo y su sombra de ojos.
Tú... luna del mar me sorprendes con tu blancura y tu hermosura.
 Tú... luna bella con ojos azules, azules del mar.
Mira la arena, luna de cristal,  parece que llegará algo de verdad.
Mira la sirena que llega, ya que con su viento te irás al cielo;
este es el día en que te marcharas;  este es el día en que te despedirás; adiós luna hermosa;  adiós luna del mar;  que tu hermosura nunca acabar...
Mira el marinero, el marinero mira el cielo y dice así: mira esa bola,  esa bola del mar... parece que es una luna de cristal.....

Gracias Isa...



  Esta poesía de Jaime Sabines de la luna, desencadena cascadas de bellas emociones.


La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.


Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.


Jaime Sabines




Este es un poema bellìsimo que Mariano Estrada, dedico a Federico Garcia Lorca


LA LUNA

Ya nadie mira a la luna,
la luna ya no es de nadie;
ya no la cubren de besos,
ya no la bañan con sangre.

Ni ya le escriben poemas,
ni ya le clavan puñales;
ya no hay tragedias de amores,
ya no hay amor, no hay amantes.

Ya pasa sola la luna,
ya pasa sola, sin nadie;
ya no amontona secretos
ni alumbra sueños, como antes.

¿Adónde fuisteis, poetas,
adónde fuisteis, amantes,
que la dejásteis sin versos,
que sin amor la dejásteis?

Ya no es de nadie, ni es luna,
la luna que ahora nos sale;
porque es un círculo sólo,
y sólo un círculo errante.

Sólo un castillo arrumbado,
sólo un recuerdo distante;
sólo una historia en un libro,
sólo una estatua en un parque.

La luna no será luna
sin corazones que amen;
sin pensamientos que vuelen
y sin poetas que canten.

Y es esa luna, lunero,
la misma luna, no obstante,
que tú metiste en los versos
porque era tuya una parte

Pero los hombres son otros
y otras las cosas que valen;
y otros los ojos que miran
y otras las formas de amarse.

La luna no será luna,
porque la luna es mirarse:
asesinar con los ojos
hasta el dolor de la sangre.


Mariano Estrada
Del libro El cielo se hizo de amor.





Cuenta una leyenda que, cuando el Sol y la Luna fueron creados, se amaban con una pasión y profundidad inconmensurables, sin medida, intensamente. Eran dos amantes libres, el ardiente fuego dorado de uno sobre la fría calidez plateada del otro…

Cuando el Gran Dios decidió que habían de separarse, el Sol para iluminar el cielo de día, la Luna para alumbrarlo suavemente de noche, sus corazones, sus almas, parecieron partirse en dos. Estaban condenados a permanecer separados por siempre, tratando de alcanzarse y nunca lográndolo, en una danza infinita, dolorosa.

El Sol trató de ser fuerte, de fingir estar bien, y lo consiguió, destellando fuerte, muy fuerte, en el firmamento.
La Luna, sin embargo, no podía soportar la tristeza de estar sin su amado, y melancólicamente brillaba en el cielo.

El Gran Dios, compadeciéndose de ella, le obsequió con millones de estrellas, pequeños pedazos de luz que trataban de acompañarla, de consolarla. Pero la Luna añoraba el fulgor ardiente del Sol, su piel cálida y dorada, y la fría palidez de las estrellas la afligía aún más.
Se sabía sola, condenada a permanecer eternamente buscando a su amor, sin poder alcanzarlo jamás, apenas
vislumbrándolo en la distancia.

El Gran Dios volvió a compadecerse de aquellos a los que había separado, y decidió concederles unos instantes de felicidad, con los que habrían de sobrevivir por siempre: los eclipses. Entonces, cuando la Luna desaparece, escondida, cuando el Sol se cubre de su nívea piel, pueden vivir de nuevo, libres, amados, felices, por unos gloriosos momentos, hasta volver a separarse, a romperse, dolorosamente, en dos de nuevo. Esperando, anhelando el momento en que puedan volver a ser uno, juntos, libres, amados.....







 Esta es un preciosa poesía acerca de la Luna, como todas las que escribe la poetisa Morus Gómez


Marea....


En una noche de luna llena, cuando sube el marea


Las olas rompen en el vació, de la desierta arena


Mientras el aire acaricia las palmeras…


A mi me nace el deseo de tenerte, cerca…muy cerca.


Bajo mi piel los deseos se ondulan, por una caricia tuya


Los suspiros se escapan, se detiene el latido


Brota la gota de rocío, esperando tus labios junto a los míos


En la travesía de pensarte, vuelo a tu cuerpo


Bajo el fuego de tu aliento, se derrite el hielo


Nacen nuevas caricias, habitas mi cuerpo


Me inundas me humedeces, como el mar a la arena.


Un castillo que construyo, sentada en la playa cubierta de arena


Con el ansia en los ojos, con el deseo ondulando


Esperando que tu oleaje me bañe…bajo la luz de la luna llena


MORU*S

7 comentarios:

MORU*S...Esencia de mujer dijo...

Armando navegando encontre tu blog
con un poema mio, que honor...gracias por el comentario
un abrazo y lo mejor para ti este año
Morus

Armando Diaz dijo...

Volvi a leer esta poesia y ! que barbara ! Que buena poetisa eres

gaby dijo...

está preciosa la música de su página, estoy elaborando un poemario a la luna y espero pronto darles un poema mío.

pablo hiram exor furiatuz dijo...

es sierto,
la luna muere
pues muere nuestro amor
pues nuestro amor muere a kada segundo
mientras los segundos se kedan en el olvido...
ya no hay amantes?
ni poesia a la luna?
solo hay lavia?
solo hay animales?
la luna es fria por falta de amor
pero kada ke veo a la luna
se ke no buskare en mi bolcillo,
buskare en el cielo
tokando mi pecho
y mientras sienta el palpito,
se ke la luna vive
dentro de mi...
att:
pablo hiram exor furiatuz

Lacónica dijo...

la musica de la pagina me encanta, es inspirador!

Ligia dijo...

muy hermoso el poema El cielo se hizo de amor. Y esa música me encanta de tan bella.

Armando Diaz dijo...

que bonita poesía Pablo, gracias por compartirla.